Nuestras divas están alteradas, ¡sí señor!, sólo hay que ver las nuevas canciones de Madonna y Mónica Naranjo. La primera se ha pasado al hip-hop (creo, que yo de música no entiendo mucho) y la segunda ha evolucionado, digamos, a la ópera-pop-rock gótica, ¡qué cosas!

Pues eso, que me tienen estresado. 4 minutes me parece una cancioncilla que está bien, pero de Madonna nosotros no esperamos eso, nos encanta que se reinvente, pero que por lo menos se la oiga cantar, o lo que sea que ella haga con su voz y que a nosotros nos encanta. Y Europa, ¡ay Europa!, me parece infumable, tanto gorgorito no lo aguanto, no consigo acabar de escucharla, parece uno de esos niños que piden atención todo el rato y que no te dejan hacer nada.

Creo que este año soy más de Britney y de Kylie, que no son tan divas, pero bueno, que nos encanta que se estén recuperando, la primera con sus dos estupendos temazos: Gimme more y Piece of me (POM), patapom, ¡toma ya!, y la segunda, que está sembradísima, con los estupendos: In my arms y 2 hearts, siempre fiel a su estilismo futurista. Llamadme chaquetero, pero este año, a pesar de mi edad, diré que yo, en realidad, siempre he sido más de Britney y Kylie.

Y como en el reino del pop siempre se habla de herederas, aquí os dejo la mía: it’s Rihanna.