Unos dedos como pollas

25 Abril 2008

A veces, alguien te pregunta qué es lo más bonito que te han dicho nunca o qué piropo que te hayan echado es el que más te gusta.

En cierta ocasión, un compañero de trabajo me dijo “Tienes unos dedos como pollas”. La frase no es bonita ni ensalza una cualidad, incluso al contrario, pero me gusta porqué en ella se concentra todo su deseo, las ganas que me tenía. No le gustaba, ni me encontraba mono, ni guapo, quería follar conmigo, me deseaba ardientemente y eso es lo que me gusta.