Hoy he tenido una pequeña revelación lingüístico-publicitaria, al ver una caja de patatas fritas de KFC.
Entre los que han estudiado lenguas, es sabido que existen sistemas de escritura que no usan vocales. Una versión contemporánea de esto se da en la escritura de sms. También es conocida la costumbre anglosajona de escribir las palabras malsonantes cambiando alguna letra por asteriscos, por ejemplo “f*ck”, no por eso se deja de entender lo que pone. Visto lo visto, queda demostrado que las vocales son innecesarias para leer y entender.
Por otro lado, muchos hemos recibido ese email en el cual las letras de las palabras están desordenadas y lo hemos leído sin dificultad. Y cuando la empresa French Connection empezó a rotular anuncios y prendas con su “fcuk” saltaron las chispas. Visto lo visto, queda demostrado que no es necesario que las letras estén escritas en el orden correcto para leer y entender.
Antiguamente, KFC se llamaba Kentucky Fried Chicken, dicen que el cambio lo hicieron para quitarse el Fried de encima, que no vende nada. Yo creo que debajo del cambio hay una estrategia de branding más profunda. Alguien se dio cuenta de que KFC es fuck, sin vocales y con el orden de las letras alterado. Como hemos visto, FUCK, en definitiva.

