La mora catalanista
20 Marzo 2008
Cuenta Saida Sadoukki que un Capitán de un cuerpo de seguridad del estado dijo, cuando se dirigió a él en catalán: “Lo que me faltaba, una mora catalanista”.
Aunque no sé cuanto tiempo lleve el Capitán viviendo en las Baleares, la escena sirve para confrontar dos momentos de la historia de las migraciones y las integraciones en España: las migraciones dentro del estado de la posguerra y las inmigraciones actuales desde África y América.
A mi entender, el proceso de una migración normal incluye cierta integración en el lugar de destino, incluyendo, obviamente, la adopción de la lengua del lugar, que permitirá al migrante la integración en la sociedad de destino, el reconocimiento social y el éxito económico.
El volumen de inmigrantes que recibió Cataluña en la posguerra y el hecho que, buena parte de ellos se concentrara en pocas poblaciones, hizo que el proceso normal de integración no se llevara a cabo y que incluso los hijos de esos inmigrantes estén, todavía hoy, perdidos en un limbo extraño. Pero también los hubo, normalmente los que fueron a apara a poblaciones más pequeñas, que se integraron en el país y adoptaron sus formas. De todos modos, la importancia del primer grupo, nos había hecho perder de vista la normalidad a que nos referimos.
Con la nueva oleada de inmigración vemos que pasa algo parecido, a muchos de los hispanoamericanos les enoja la presencia del catalán en nuestro país y consideran que aprenderlo es innecesario. En cambio, muchos de los inmigrantes africanos han entendido que hablar el catalán les da un plus y han hecho del catalán su lengua de referencia, su lengua de acogida. A éstos, les auguramos un mejor futuro, sin lugar a dudas, a pesar de que los otros partían de una situación de ventaja competitiva.

